lunes, 26 de octubre de 2026

Chabel viaja al pasado en la X edición de Novelda Modernista

Hay ciudades que guardan en sus calles pequeños tesoros capaces de transportarnos a otra época. Lugares donde la arquitectura se convierte en arte, los detalles cuentan historias y la imaginación nos invita a soñar con un pasado lleno de elegancia y romanticismo. Novelda es una de esas ciudades y, durante el fin de semana del 24 y 25 de octubre, volvió a demostrarlo con la celebración de la décima edición de Novelda Modernista.

Con motivo de este aniversario tan especial, quise preparar un pequeño homenaje desde mi rincón dedicado a Chabel. Para ello, convertí a nuestra protagonista en una pequeña viajera del tiempo que recorrió algunos de los rincones más representativos de Novelda, descubriendo su historia, su arquitectura y ese encanto tan particular que nos invita a mirar el pasado con otros ojos.

A través de las fotografías, Chabel se convirtió en la protagonista de esta aventura, en la que se unieron dos mundos que me apasionan: la nostalgia de las muñecas y la riqueza cultural de mi ciudad.

Un viaje al pasado con Chabel

Imaginar a Chabel paseando por una Novelda de principios del siglo XX fue una invitación a jugar con la nostalgia y la fantasía. Su presencia en estos escenarios históricos me permitió crear pequeñas escenas en las que nuestra querida muñeca parecía haber viajado desde su época hasta aquellos años de elegancia, arte y romanticismo.

El Modernismo fue mucho más que un estilo arquitectónico. Representó una forma de entender la belleza, de cuidar los pequeños detalles y de incorporar el arte a la vida cotidiana. Las líneas curvas, los motivos vegetales, los elementos ornamentales y la inspiración en la naturaleza dieron lugar a edificios que todavía hoy despiertan nuestra admiración.

Durante Novelda Modernista, las calles y los espacios históricos de la ciudad se llenaron de ese ambiente especial que nos invita a imaginar cómo era la vida en aquellos años. Y yo quise aprovechar esta ocasión para mostrar algunos de estos lugares desde una perspectiva diferente, acompañada de Chabel.

El Santuario de Santa María Magdalena: una joya de Novelda

Nuestra primera parada nos llevó hasta uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad: el Santuario de Santa María Magdalena.

Situado en las proximidades del cerro de La Mola, este edificio constituye uno de los grandes símbolos de Novelda. Su singular arquitectura, inspirada en el modernismo catalán y vinculada al arquitecto José Sala Sala, lo convierte en una construcción muy especial dentro del patrimonio de la provincia de Alicante.

Sus torres, sus formas curvas y su característica ornamentación hacen que resulte difícil contemplarlo sin detenerse a admirar sus detalles. Es uno de esos lugares que parecen sacados de un cuento y que conservan toda su capacidad para sorprendernos.

Chabel posó ante este escenario tan especial, como si hubiera llegado desde otro tiempo para descubrir una obra arquitectónica llena de personalidad.

Me encanta unir el mundo de las muñecas con lugares reales cargados de historia, porque cada imagen se transforma en una pequeña narración. De esta manera, una afición tan ligada a los recuerdos de infancia se convierte también en una oportunidad para descubrir y valorar el patrimonio que tenemos tan cerca.

La Casa Gómez Tortosa: elegancia y personalidad

Continuamos nuestro recorrido hasta la Casa Gómez Tortosa, otro de los edificios destacados del patrimonio histórico de Novelda.
Situada en el casco antiguo de la ciudad, esta casa conserva elementos arquitectónicos y decorativos que nos ayudan a comprender la importancia que tuvo el Modernismo en la imagen urbana de Novelda. Sus detalles ornamentales y su personalidad arquitectónica nos trasladan a una época en la que la belleza también encontraba su espacio en las viviendas y en la vida cotidiana.

Al contemplar edificios como este, resulta fácil imaginar las reuniones familiares, los paseos y la vida social de aquellos primeros años del siglo XX. Cada construcción guarda una parte de la memoria de la ciudad y nos invita a detenernos para apreciar aquello que, en ocasiones, pasa desapercibido cuando caminamos deprisa.
 
 
Chabel también quiso acercarse a esta casa para posar entre sus muros y dejarse envolver por su encanto. Su presencia aporta ese toque de fantasía y nostalgia que tanto me gusta transmitir en mis fotografías.

Los salones del Casino de Novelda: el esplendor de otra época

Entre los escenarios que acompañaron a Chabel en este viaje en el tiempo estuvieron también los salones del Casino de Novelda.
Estos espacios nos permitieron acercarnos a una parte importante de la vida social de épocas pasadas. Los casinos y sociedades recreativas fueron lugares de encuentro, conversación y convivencia, donde se reunían personas de distintos ámbitos para compartir actividades culturales y sociales.

Sus interiores, con una atmósfera tan particular, resultaron perfectos para continuar nuestra aventura modernista. En ellos, Chabel parecía encontrarse en su ambiente, como una invitada llegada de otra época para disfrutar de una velada elegante.

La Casa Museo Modernista: un interior lleno de encanto

Otro de los lugares que formaron parte de este recorrido fue la Casa Museo Modernista, uno de los espacios más representativos para conocer la huella de este movimiento artístico en Novelda.

Visitar una casa de estas características nos permite descubrir el Modernismo desde una perspectiva diferente. Ya no se trata únicamente de admirar una fachada, sino de adentrarnos en los espacios interiores y observar cómo el gusto por el detalle, la decoración y la armonía se extendía a las distintas estancias de una vivienda.

La Casa Museo Modernista conserva esa atmósfera evocadora que nos ayuda a imaginar la vida doméstica de principios del siglo XX. Sus ambientes y elementos decorativos nos acercan a una época en la que los interiores también reflejaban la personalidad, las aspiraciones y el gusto artístico de sus habitantes.

Chabel encontró aquí otro escenario perfecto para sus fotografías. Entre aquellos espacios llenos de historia, nuestra muñeca pareció convertirse en una pequeña dama de época, dispuesta a descubrir cada rincón y a dejarse sorprender por la belleza que la rodeaba.

Para mí, estas imágenes representan precisamente la esencia de este proyecto: combinar la imaginación con lugares reales, creando una conexión entre la nostalgia de los juguetes y la historia de nuestro entorno.

El Casal Fester: tradición y celebración

Nuestro recorrido también nos llevó hasta la fachada del Casal Fester, otro de los escenarios que quise incluir en esta particular aventura.

Si los edificios históricos nos permiten viajar al pasado a través de su arquitectura, los espacios vinculados a las fiestas nos recuerdan que el patrimonio de una ciudad no está formado únicamente por sus monumentos. También lo componen sus costumbres, sus celebraciones y las personas que mantienen vivas sus tradiciones.

La fachada del Casal Fester se convirtió en otro punto de encuentro entre la historia de Novelda y la mirada juguetona de Chabel.

Durante este fin de semana, la ciudad nos invitó a detenernos, mirar con curiosidad y descubrir que detrás de cada edificio y de cada tradición existe una historia que merece la pena conservar.

Y si además podemos compartir ese descubrimiento a través de nuestras aficiones, el viaje resulta todavía más especial.

Diez ediciones celebrando la belleza del Modernismo

La décima edición de Novelda Modernista nos dejó una nueva oportunidad para disfrutar de nuestro patrimonio y recordar la importancia de mantener viva la historia de la ciudad.

Las recreaciones, la indumentaria de época, las propuestas culturales y el ambiente que acompañó a esta celebración nos permitieron acercarnos a los primeros años del siglo XX y comprender por qué el Modernismo dejó una huella tan importante en Novelda.
 
Por mi parte, quise aportar mi pequeño granito de arena con una reinterpretación muy personal: llevar a Chabel a estos escenarios y convertirla en protagonista de un recorrido fotográfico por algunos de nuestros rincones más especiales.

Esta propuesta nació de mi cariño por la muñeca y de mi admiración por el patrimonio de Novelda. La versión de Chabel inspirada en el cartel anunciador de esta edición, junto con las fotografías realizadas en los distintos edificios, formó parte de este pequeño homenaje personal, elaborado sin ánimo de lucro.

Me gusta imaginar que, al contemplar estas imágenes, alguien sienta curiosidad por conocer estos lugares, descubra algún detalle que antes había pasado por alto o recuerde con una sonrisa aquellos juguetes que formaron parte de su infancia.

Porque la cultura también puede compartirse de maneras creativas, y la nostalgia puede convertirse en una bonita puerta de entrada a la historia.

Un recuerdo de Novelda Modernista

El fin de semana modernista llegó a su fin, pero las fotografías nos permiten conservar un recuerdo de todo aquello que nos hizo viajar en el tiempo.

A través del Santuario de Santa María Magdalena, la Casa Gómez Tortosa, los salones del Casino, la Casa Museo Modernista y la fachada del Casal Fester, Chabel nos acompañó en un recorrido lleno de belleza, historia y fantasía.

Ha sido una forma diferente de mirar Novelda, de detenerme en sus detalles y de compartir con vosotros algunos de los lugares que hacen tan especial la ciudad donde vivo.

Espero que este pequeño paseo fotográfico os haya gustado tanto como a mí prepararlo y que os haya animado a descubrir, o volver a visitar, estos rincones llenos de encanto.

Porque los edificios conservan la memoria de quienes los habitaron, las fotografías guardan momentos y las muñecas, con toda su magia, nos ayudan a imaginar historias que nunca dejan de emocionarnos.

Chabel ya ha vivido su particular aventura modernista. Y yo me quedo con el recuerdo de una celebración muy especial, diez ediciones después de aquel primer encuentro entre Novelda y el encanto de otra época.

Podéis ver imágenes del fin de semana modernista aquí Fin de semana modernista

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A Chabel de Feber