Este set era el sueño de cualquier niño o niña porque, literalmente, te permitía cambiar de estación en mitad del salón de casa. La caja no se vendía por separado; era un gran pack conjunto que incluía la joya de la corona: una espectacular moto de agua totalmente convertible en moto de nieve y que funcionaba como las de verdad.
Aunque el invierno tiene su encanto, hoy nos ponemos las gafas de sol para recordar la versión de verano de este set, idónea para exprimir al máximo la faceta náutica de la pareja:
-Estilo playero flúor-
Fieles a la moda vibrante de la época, Chabel y Danny lucían trajes de baño y conjuntos ligeros ideales para soportar el calor. Colores llamativos, cortes cómodos y listos para un día entero bajo el sol.
-La moto de agua en acción-
En su configuración estival, la moto lucía imponente. Era el vehículo perfecto para que Danny (con sus manos preparadas para agarrar el manillar) o Chabel surcaran las olas imaginarias.
-Un día de playa perfecto-
Los detalles marcaban la diferencia. El set incluía chalecos salvavidas, una nevera portátil para mantener frescas las bebidas de la pareja, además de sus correspondientes toallas de rizo para tumbarse en la arena tras un emocionante viaje en la moto acuática y una gran sombrilla para no quemarse bajo el sol.
Lo que hacía verdaderamente mágico a este juguete es que, cuando te cansabas del calor, bastaba con cambiar las piezas de la moto, calzarles los esquíes y vestir a los muñecos con sus abrigos, chaquetas y gorros a juego para trasladar la acción a la mismísima Alta Montaña.