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lunes, 6 de octubre de 2025

Cuando el lápiz llevaba un lazo rosa...

 

Hubo un tiempo —quizás una edad pequeña, casi olvidada— en que cualquier detalle cabía en el universo de la infancia: un portalápices con dibujos, una goma de borrar que olía a uva, un espejo diminuto que me acompañaba en el pupitre…

Para quienes crecimos en los años ochenta y noventa en España, esos objetos no eran meros utensilios, eran extensiones de nuestra imaginación. Y en ese catálogo íntimo de cosas queridas está Chabel, no sólo como muñeca, sino como marca que regalaba identidad a nuestros cuadernos, estuches, peines y neceseres.

Hay quien dice que los juguetes hablan del mundo que permitimos a quienes juegan. Y en esa lógica, los Tips de Chabel —esa línea de objetos escolares y de aseo personal— eran ventanas a una infancia que brindaba la posibilidad de “ser pequeña” con estilo, de hacer del orden un ritual y del espejo una compañera confidencial.

Vamos a recorrerlos juntos, pieza a pieza, memoria a memoria, y rescatar de nuevo el aroma del lápiz recién afilado.
Para quienes la acaban de descubrir o conocen poco de ella, Chabel fue una muñeca creada por la empresa Feber en los años ochenta. Su nacimiento estaba inspirado en la muñeca japonesa Licca-Chan (de la empresa Takara), aunque adaptada al gusto y mercado español de la época. 

Chabel no fue solo una figura plástica, sino una marca con universo: familia (Melli, Zos, Papá y Mamá), novio versus amigo (Danny), accesorios, casas, ropa, complementos. Durante su primera y segunda época de producción (hasta 1992, año en que se dejó de fabricar) acumuló una extensa gama de productos. 

En ese recorrido de años, Feber expandió la marca: no basta con vestir a Chabel, había que vestir también el entorno. Y ahí nacieron sus líneas de mobiliario, accesorios, complementos para casa y, especialmente, lo que se conoció como Tips.

¿Qué eran los Tips de Chabel?

El nombre Tips alude a una línea de productos de uso cotidiano más allá del juego puro: artículos de material escolar y de aseo personal que llevaban la estética de Chabel, Pocas Pecas y otros juguetes de la marca Feber.

Así, los Tips no eran juguetes (o no solo juguetes), sino utilidades envueltas en fantasía: el lápiz que llevaba estampados, el portalápices rosa con motivos florales, el neceser con cierre de clic, el espejo de bolsillo decorado con el logo de Chabel, el cepillo de dientes diminuto con su funda, etc.

El momento de auge de Chabel coincidió con una etapa de la escolaridad primaria en que el material escolar se volvió un ritual de identidad: tener el estuche “bonito”, la goma que “no rompe”, los lápices con aplique, la cartuchera que combinara, etc. En ese contexto, Feber ofrecía una continuidad de marca: si ya tenías una Chabel en casa, porque no tener la estampa de Chabel hasta en tu cuaderno.  Los Tips de Chabel se consolidaron entre 1990 y 1991, en paralelo con la expansión de la marca más allá de la muñeca pura. 
 
 
Luego, con los cambios del mercado, el auge del plástico barato, los packs multimarcas y la crisis de la industria juguetera española, esa línea se diluyó y muchas niñas crecieron dejando atrás esos objetos. Pero quedaron en la memoria: los Tips son vestigios de una infancia que combinaba juego y utilidad, y que hoy nos habla desde la nostalgia.

Para muchas niñas que crecieron con Chabel, los Tips eran parte del ajuar escolar: objetos con delicadeza decorativa, con colores pastel o vivos, con cierres, con estampados, con detalles que no tenían que ver con la funcionalidad pura, sino con el placer de usarlos.
 
Lápices decorados: lápices con dibujos de Chabel, a veces con la silueta, flores, corazones o el logo. Cada trazo parecía llevar una historia.

 
Bolígrafos y rotuladores: con tapas estampadas, con el nombre de Chabel impreso y colores combinables.

Gomas de borrar con el aroma característico de Chabel.

Plumieres / estuches: de plástico rígido o de tela, con escenas de Chabel en el frente, compartimentos interiores, pequeños espejos internos o etiquetas para poner el nombre.
Libretas / cuadernos / blocs: portadas adornadas, logos de Chabel, hojas estampadas, papel decorado.

Carpetas / archivadores: suficientemente ligeras y decoradas con motivos de Chabel, porque no bastaba con guardar apuntes, había que mostrarlos.
Álbumes de fotos / pegatinas / cromos: relacionados con Chabel, pegatinas intercambiables adhesivas para pegarlas en el álbum coleccionable o en cualquier cuaderno o carpeta.

Clips sujetapapeles, regla, escuadra, tijeras con formas decorativas.

Aseo personal con toque de Chabel

Cepillos de dientes + funda / estuches: cepillos pequeños con mango decorado, a juego con un estuche para protegerlos.

Tubos de pasta de dientes mini: ediciones pequeñas para llevar al cole o a excursiones, con ilustraciones de la muñeca.

Peines, cepillos para el pelo: diseños delicados, colores suaves, motivos florales o en relieve con el rostro o el nombre de Chabel.
Gomas del pelo / pasadores / lazos: accesorios para el cabello con estampados y lazos combinados.

Espejos de bolsillo: redondos o plegables, con tapa decorada, con la imagen o el logo de Chabel en relieve o estampada.

Toallas de mano pequeñas / toallitas: con bordes decorativos, logo bordado, colores coordinados.

Neceseres / estuches de aseo: con compartimentos para cepillo, pasta, peine; cierres metálicos o plásticos decorados, colores vivos o pastel. 

Cada uno de esos objetos era pequeño en tamaño, pero enorme en significado: acompañaba el viaje al cole, la excursión escolar, la merienda, la hora de gimnasia. Servían para distinguir, para personalizar, para decir “esto es mío”.
Lo interesante es que los Tips cruzaban la división utilitaria: no eran exclusivamente “material escolar” ni exclusivamente “artículos de aseo”; eran objetos mixtos, permitiendo que una niña llevase su estetismo a su rutina diaria.
Un estuche de Chabel no solo contenía lápices, sino una gomas de miga que ella elegía; un espejo de bolsillo viajaba en la bolsa del almuerzo o en la mochila; una toalla de mano podía colgarse con una pinza dentro del pupitre.

Ese cruce de mundos es lo que nos emociona ahora: no eran objetos destinados solo a “lo práctico”, sino a la experiencia plena de la infancia, donde todo —incluso el cepillo dental— tenía un matiz mágico.

Cuando intento recordar mis años de escuela primaria, hay escenarios que vuelven con nitidez:

El estuche que abría un mundo. Elegir el estuche en septiembre era como prometerte un año de fantasía: si era de Chabel, te parecías a las protagonistas de los anuncios de la tele. Dentro, el estuche contenía lápices por afilar y una goma que podía convertirse en protagonista si le dabas la vuelta mil veces.

En algún momento de clase —quizás durante el recreo o en el descanso del comedor— algunas niñas sacaban un espejo pequeño decorado con Chabel o Pocas Pecas para retocarse el pelo, ver si algo se movía, mirar sus pestañas. Tenía algo de secreto, de coquetería inocente. Y ese objeto, ínfimo en tamaño, se convertía en talismán.

Las conversaciones silenciosas en clase: “¿Me dejas tu goma rosa de Chabel?” o “Te doy este clip decorado si me pasas tu lápiz azul”. Esos objetos mínimos eran moneda de amistad, de complicidad.

Algunas niñas mostraban orgullo si su estuche no se rompía en todo el curso. Era parte del equipamiento digno de enseñar, junto con la funda de los libros, la caja de pinturas (que también llevaba un dibujo), la regla con motivos… Todo debía guardar su estética.

Y luego, inevitablemente, llegaba el final del curso: las portadas ya sin dibujo, el estuche medio rajado, el espejo con arañazos, las gomas que no borraban pues ya estaban muy usadas. Pero se resistía mantener el objeto hasta el final del curso, porque representaba algo más que uso: representaba identidad.


Si escuchas a alguien de esa generación decir “yo tenía un portalápices con mi nombre escrito”, no es un mero dato anecdótico: es una memoria viva, una pulsión de retorno al mundo infantil que esos objetos tocaban.

Al escribir con nostalgia, conviene preguntarse: ¿por qué nos emociona tanto un estuche viejo, un espejo rayado? ¿No es cosa de adultos que extrañan su infancia? Sí, pero también es algo más profundo: esos objetos nos recuerdan tiempos donde lo más importante era imaginar, soñar y sentir que lo cotidiano podía estar vestido de poesía.

Cuando somos niños, los objetos tienen peso simbólico. El lápiz no es un utensilio: es el canon de lo escrito, el mensajero de lo que piensas. El cepillo de dientes no es solo higiene: es tu imagen, tu reflejo. Poner un lazo, elegir un color, sostener un espejo: actos de afirmación, de identidad mínima.

Esos Tips de Chabel no eran lujos vacíos: eran herramientas para esa afirmación, para enseñarnos que incluso nuestras tareas (dibujar, borrar, escribir) podían tener belleza.

Cuando los veo o los recuerdo, revive esa promesa infantil: “yo existo con delicadeza”. Y por eso duele un poco que esos objetos, tan vibrantes en mis recuerdos, ya no estén —o existan solo como objeto de coleccionista.
La industria escolar cambió. Lo práctico barrió lo poético. Los packs neutros de plástico rígido, la homogeneidad del material, los precios bajos. Las niñas ya no pedían “el estuche de Chabel”, pedían “un estuche normal”. Las marcas pequeñas desaparecieron, los catálogos especializados se difuminaron, las papelerías cambiaron de modelo.

Esa historia de los Tips de Chabel dejó de producirse de forma masiva, y pasó a ser un recuerdo para quienes tuvimos la suerte de cruzar esa línea. Hoy esos objetos se han vuelto reliquias. Algunos coleccionistas buscan estuches, espejos, cepillos de aquella línea. Pero no solo los compran: los curan, los muestran, los rescatan como fragmentos de una infancia magnética.

Las fotografías mostradas en esta entrada son todas de mi colección particular. He puesto la marca de agua sobre los blister para evitar que se suban a portales de venta. 

lunes, 15 de septiembre de 2025

Chabel: un año brillando de nuevo

 
Hace un año volvió a nuestras vidas una muñeca que creíamos perdida para siempre: Chabel. Después de más de tres décadas de ausencia  - desde 1992 en que dejó de fabricarse- regresó en manos de Famosa para recordarnos que la ilusión nunca pasa de moda. Su reedición nos devolvió algo más que una muñeca: nos devolvió un pedacito de infancia. 

Quienes crecimos con ella sabemos que Chabel no era una muñeca cualquiera. Era amiga de aventuras, confidente de secretos y protagonista de historias que inventábamos con la imaginación de niños. Volver a verla en las estanterías fue como abrir una cápsula del tiempo y reencontrarnos con esa ilusión sencilla que nunca se olvida.
La reedición de Chabel en 2024 no solo recuperó un juguete, recuperó emociones. Nos recordó que lo que una vez nos hizo felices no desaparece, simplemente espera el momento de volver. Y en este primer aniversario celebramos justo eso: la permanencia de la ilusión, la fuerza de la nostalgia y la alegría de comprobar que lo que parecía perdido puede renacer.

Su regreso no fue solo un lanzamiento: fue un reencuentro con la alegría de la infancia. Volver a verla en las estanterías fue como reencontrarse con una vieja amiga, de esas que siempre te sacan una sonrisa y te hacen sentir en casa.

Los próximos días celebramos su primer aniversario de regreso, y con él celebramos también los recuerdos compartidos, las historias inventadas y la emoción de comprobar que los sueños de ayer pueden seguir vivos hoy.
 
Gracias, Chabel de Famosa, por volver a brillar y recordarnos que la magia nunca se olvida. 💖

*Tenía otra entrada preparada para hoy pero he caído en la cuenta de que esta semana cumple un año la reedición de Chabel así que he preferido posponerla y en su lugar publicar esta. 
 
 
 

viernes, 8 de enero de 2010

La Noche de Reyes

La noche de reyes este año no ha sido especialmente buena, pero no por los regalos que han sido fabulosos, sino por motivos personales que han hecho mella en mi. Los regalos los abrí el día 13 de enero, estaban desde hacía más de una semana al lado del árbol esperando ser abiertos. Me llevé una grandiosa alegría ya que la necesitaba para sentirme un poco mejor después de la experiéncia vivida. En fin... como en este blog todo debe ser alegría y cosas bonitas os dejo unas fotos de mis regalos de este año que, aunque llegan un poco tarde, se que os gustarán. De juguetes me dejaron la moto Sol y Nieve (Ref.1143/7), Chabel Súper Zodíaco (habla y todo!!) y la preciosa lencera Sentimental (Ref. 1257/5) así que ha aumentado un tanto más la familia. También me trajeron unas Converse rosa, un bolso de Mustang y U de Adolfo Domínguez.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Los regalitos que dejó el gordo...



Pero no el gordo de la loteria, el gordo ese que se cuela cada Navidad por las chimeneas de las casas. Ese intruso que cada año nos visita vestido de rojo, pero no porque en sus origenes vistiera asi sino por un anuncio de bebida de principios de siglo XX.
Os cuento un poquito del Papá Noël que conocemos actualmente:

A fines del s. XIX y principios del XX la costumbre del San Nicolás reinventado en Nueva York se fue extendiendo por casi toda Europa. Fundó sus bases en Gran Bretaña, llamándose allí, Father Christmas o Padre Navidad. De ahí pasaría a Francia, en donde adoptaría el nombre de Père Noël o papá Navidad, del cual deriva Papá Noél, como se lo conoce en nuestro país, en España y gran parte de Hispanoamérica. En realidad no hizo mas que readaptarse a las antiguas costumbres de San Nicolás u otros repartidores de regalos locales.

Coca Cola rediseña a Santa Claus

El último momento de inflexión importante en la evolución iconográfica de Santa Claus tuvo lugar con la campaña publicitaria de la empresa de bebidas Coca-Cola, en la Navidad de 1930. Como cartel anunciador de su campaña navideña, la empresa publicó una imagen de Santa Claus escuchando peticiones de niños en un centro comercial. Aunque la campaña tuvo éxito, los dirigentes de la empresa pidieron al pintor de Chicago Habdon Sundblom que remodelara el Santa Claus de Nast.

El artista, que tomó como primer modelo a un vendedor jubilado llamado Lou Prentice, hizo que perdiera su aspecto de gnomo y ganase en realismo. Santa Claus se hizo más alto, grueso, de rostro alegre y bondadoso, ojos pícaros y amables, y vestido de color rojo con ribetes blancos, que eran los colores oficiales de Coca-Cola. El personaje estrenó su nueva imagen, con gran éxito, en la campaña de Coca-Cola de 1931, y el pintor siguió haciendo retoques en los años siguientes. Muy pronto se incorporó a sí mismo como modelo del personaje, y a sus hijos y nietos como modelos de los niños que aparecían en los cuadros y postales. Los dibujos y cuadros que Sundblom pintó entre 1931 y 1966 fueron reproducidos en todas las campañas navideñas que Coca-Cola realizó en el mundo, y tras la muerte del pintor en 1976, su obra ha seguido difundiéndose constantemente.

Como véis rendimos culto a un personaje creado para una campaña publicitaria. ¿Hasta dónde llegaremos?

lunes, 21 de diciembre de 2009

Chabel High School que bonita eres tú!!



Estos son los dos modelos que tengo por el momento de la línea High School creada en 1988 por la empresa Feber para Chabel; Yale (Ref. 1106/4) y Michigan (Ref.1109/8).

Me encantan estos modelos, son muy coloridos y parecen ir cómodas con sus vestidos de estilo sport. Con el blister se incluía un escudo de la universidad según el modelo, un maletín, las gafas, walkman, el marco con la fotografía de Chabel y el gorro que llevan cada una de ellas. Se llegó a comercializar en varios formatos: caja con muñeca, caja vestido sin muñeca, blister hexagonal que incluía una muñeca junto tres vestuarios completos distintos y por último el maletín grande que contenía todos los vestidos de la colección y una muñeca para jugar, aunque mi opinión personal es que podrían haber puesto dos muñecas en ese maletín para darle más juego..

Han hecho muy buenas migas y se han marchado juntas hasta Cambridge a ver lo que se cuece por la famosa universidad de la Gran Bretaña, la segunda universidad de habla inglesa más antigua, después de Oxford. Según la historia, la Universidad de Cambridge fue fundada en 1209 por académicos que huyeron de Oxford, tras una reyerta con agentes de dicha ciudad. El rey Enrique III de Inglaterra les concedió el monopolio de la enseñanza en aquel lugar en 1231.

Casi nada! 800 años de historia no son pocos. Seguro que aprendéis un montón de cosas mientras estáis allí!...!!... Ah!! Y de paso a ver si os encontráis allí con Chabel Cambridge y os la traéis para acá!!

Lo están pasando a lo grande las dos juntas posando para las instantáneas...!!

Thank you very much!

Todo esto de Chabel me llego hace un par de semanas gracias a mi amiga blogger Carmen
que lo rescató de un tienda y me lo ofreció. Las fotos las hice con el móvil deprisa (muerta de ganas de abrir las cajas) y no caí en hacerle una foto a todo junto. Tampoco he podido subir antes las fotos por falta de tiempo y por la gripe A, B y C que tiene el ordenador que al final la ha cogido también el y me lleva de cabeza...

Ya te lo dije pero te lo repito desde aquí: -Me encanta todo Carmen!! Están las muñecas fabulosas de color en los brazos. La New Look lleva de todo y por la cajita que falta no te preocupes que ya esta de camino la sustituta. El maquillador es super chulo, lo conocía por el supertocador que trae uno y el vestido es fabuloso, ya le estoy buscando una nena bien guapa para arreglarla y ponérselo. Y la High es una fenómeno, ya se ha hecho con todas sus compañeras de vitrina. La High School que tengo ya tenia ganas de que llegara alguna compañera mas para ir juntas al cole y... aquí esta por fin gracias a tu buen hacer!!

Todo un éxito chiquilla!!! Gracias por ayudarme a ampliar mi colección!!

jueves, 15 de enero de 2009

Blisters Chabel

Hoy dando una vuelta por Todocolección he visto varios anuncios de Chabel Jeans pero los de la version de 1991, el precio que piden es algo excesivo si se tiene en cuenta el detalle de que en vez de traer el sombrero, el bolso jean y los pendientes lleva unos lapiceros y una libreta en su interior y me suenan más a los modelos Parque, Teatro y Colegio para Melli y Zos y el modelo que venía con la Cocina Compact. Podéis verlos en Y por fin la familia en sus formatos originales. La fotografia de la izquierda muestra el citado modelo puesto a la venta en su blister original.

Como ya expliqué en Asi nace el mito ,cuando Feber estaba a punto de quebrar, para sacarse existéncias de sus almacenes rellenaron las cajas de ciertos modelos con restos de otros distintos y con accesorios que no corresponderían para nada en absoluto a los que debían llevar originales y si os pasáis por Los últimos años de Chabel podréis observar los modelos originales para Jeans Best Model y asi comprobar que no son los mismos vestidos ni los mismos peinados ni los mismos complementos para Chabel los que se ofrecen en la citada web mediante compra directa.

Las cajas o blisters que contenían la muñeca Chabel y todos los accesorios que la acompañaban variaron mucho desde que aparecieron por primera vez en el mercado a finales de 1984 hasta que se paró definitivamente su fabricación en 1993 y aqui os voy a hablar un poquito de ellos y de la cantidad distinta que había para cada linea de colección asi podréis diferenciarlos cuando los veáis a la venta en cualquier lugar.



Desde las ya clásicas cajas de cartón apaisado en color rosa palo con el primer logotipo de Chabel, dibujo hecho a mano, pasando por las cajas hexagonales de plástico creadas a modo de expositor para Lenceria, Jeans, Disfraces, Ángel, Madonna, Olimpiadas y Lluvia, con dos vestidos incluidos además del que ya llevaba la muñeca y los maletines transparentes con la colección completa de cada serie, 6 vestidos por cada una de ellas, incluyendo a Chabel en cada unos de los estuches y que serian creados para las lineas High School, Madonna, Lluvia y Jeans en su primera versión durante los 8os.







La serie Supercolor estaría compuesta por dos maletines distintos: uno de cartón con tres combinaciones distintas de ropa para cada color además de un montón de accesorios para Chabel muy actuales y el maletin transparente, de menor tamaño, que llevaba además de la muñeca los tres colores de la colección, Violeta, Rosa y Azul con las tres combinaciones de ropa y todos sus complementos de moda para cada uno.

El resto de líneas se venderían en su gran mayoría con la muñeca en la cajita de cartón normal con el vestido, el vestido sólo en una caja individual ó, cuando la ocasión lo requiriese, junto a Danny en un pack doble.

A Chabel de Feber